Cultura y transformación: cuando gestionar ya no alcanza

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Las cosas claras desde el principio: si una organización desea sacar el máximo provecho a la tan sonada agilidad organizacional para promover una mentalidad ágil, incluso más allá de los equipos, en entornos complejos y adaptativos, debe considerar desde el inicio y de forma integral la gestión del cambio en el proceso de transformación ágil. Y aquí está el punto que más me interesa: gestionar esa transformación - procesos, roles, estructura - es necesario, pero no es suficiente. En algún punto, la cultura te va a exigir dejar de solo gestionar y empezar a liderar.

Sin Cultura, No Hay Futuro

Siempre es fundamental validar y entender el punto de partida. Una organización que tradicionalmente está orientada a las tareas asignadas, donde la cantidad de horas trabajadas es sinónimo de productividad, y reina la gestión tipo “hoja de cálculo” que pone a individuos y cifras por igual, seguramente sufrirá lo indecible, frustración y mucha ansiedad ante el aparente caos y anarquía que representa la “libertad ágil”.

Los roles y las responsabilidades que delimitan hasta las cosas más simples - como sucedió hace unas semanas con un cliente donde el equipo discutía quién debía reservar las salas de reuniones - son un síntoma, una característica de organizaciones ultraconservadoras que no entienden el concepto de “autonomía en el equipo” ni de “auto-organización”.

Una transformación ágil no implica reestructurar la organización, o cambiar los roles, o trabajar en «células» o «escuadrones». Los reflejos más claros de un proceso de transformación ágil exitoso son: la colaboración, la participación y las ganas de aportar de forma coordinada y alineada a los objetivos de la organización.

Si la palabra «silo» le suena, o es usada con frecuencia en su organización, el problema puede ser la aparente falta de colaboración entre los equipos y las diferentes unidades de negocio de la organización, pero en mi opinión, eso no es más que un resultado de otros temas más complejos.

El Huevo o la Gallina

Los silos se crean por diferentes razones, y en nuestra experiencia, ninguna de ellas está relacionada estrictamente con la estructura de la organización. Por ejemplo, los esquemas de asignación presupuestal o incentivos que promueven la «sana competencia» entre las áreas son en muchas veces el verdadero causante.

La transformación ágil debe promover la colaboración, el aporte libre - y a veces poco estructurado pero desinteresado - entre las áreas y por supuesto, los individuos que las componen. Si la organización tiene «controles» para evitar que eso pase, y que cada área sea tan independiente como sea posible, entonces internamente tiene silos. No importa lo que diga en las reuniones o en los cursos de liderazgo.

Gestión de Cambio

La transformación ágil requiere un cambio cultural, incluso antes de pensar en un cambio estructural. Si la cultura «que queremos crear o promover» no está clara o definida, la estructura solo será una excusa para hacer cambios no orquestados.

Consideraciones

Muchas organizaciones sienten la urgencia de cambiar, de transformarse, es natural en un mundo cada vez más acelerado y competitivo. No deje que la urgencia lo domine, permítase pensar qué valores y principios quiere representar, piense qué tipo de organización (área de negocio o equipo) quiere construir. Recuerde que no todo el mundo quiere lo mismo, así que recuerde que en el proceso, unos se sumarán y otros se alejarán. No se resista a ello.

· 4 min de lectura · Última actualización: 2026-08-19